Si CSI fuera una serie venezolana.

Para nadie es un secreto, que Venezuela es un país lleno de fantasticas situaciones, que hacen dudar a muchos de la veracidad de lo que pasa, somos una nación llena de ese Surrealismo Mágico de Gabriel García Márquez, pero con un viraje de humor, casí negro.

En un ejercicio de humor, haremos un escrito de como sería la primera temporada de CSI si se hubiera realizado en Venezuela.

En el terreno de las suposiciones esta serie puede llamarse «CSI El Chaparro», integrada por una serie de personajes idénticos a los del seriado original, pero tropicalizados para acercarlos más a nuestra identidad.

La lista de episodios de la primera temporada, integrada por 25 capítulos, estaría conformada por los siguientes nombres: «Muerte en el Hotel Galaxia Cósmica», «Cachapa mortal», «Asesinato en el hipódromo», «Fallecimiento en una camionetica en hora pico», «Matraca», «La cofradía de los huelepega», «Cumbia hipersónica», «Misterios de la carretera vieja», «El oscuro sandungeo», «Perdido en La Guasima», «Tranca en la ARC», «Galán de arepera», «Taxi pirata», «Empanada emponzoñada», «Los ladrones de los cables de cobre», «La huella en la arepa», «Cementerio municipal», «Sancocho post morten», «Más peligroso que la carretera vía a Choroní», «La sayona y el silbón: serial killers», «Tras el moñongo de Lila», «La taguara del terror», «Guarapo homicida», «Las aves desaparecidas de la plaza Bolívar», y el gran capitulo final «Los bachaqueros de la gasolina».

Gill Grisson sería oriental y se llamaría Gilberto González, a quien siempre le dirían «gir»; Warrick Brown se llamaría Jackson Pérez y saldría de Petare; Catherine Willows usaría el patronímico de Caterina Yuleisi Rodríguez y sería de Valencia; Nick Stokes sería reubatizado como Nicolás Gómez alias «Nick», con nacimiento en Valera, estado Trujillo; Sara Sidle pasaría a ser nombrada Sara Josefina Silva y tendría a Acarigua como escenario de nacimiento; Greg Sanders sería reconocido por los televidentes como Gregorio Sánchez, mejor conocido como «Greg» o «goyo», proveniente de Caracas; por último Jim Brass pasaría a llamarse Jaime Próculo García y sería maracucho.

En la escena del crimen se encontrarían evidencias como rastros de chicha, gotas de guasacaca, rastros de cerveza. Se estrenarían armas asesinas como: chícoras, machetes, chuzos, chinas, por mencionar algunas.

Sin duda alguna el personaje de «gir» cerraría el negro inicial con frases geniales como en la serie original, sólo que adaptadas a nuestra manera de pensar y de filosofar; por esa razón no sería extraño escucharlo decir «dime con quien andas y te diré quien eres»; «más fue la bulla que la cabuya»; «el que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito»; «a Dios rogando y con el mazo dando»; «a cada cochino le llega su sábado»; «el que a hierro mata, no pretenderá morir a sombrerazos»; o los neo refranes «estamos mal, pero vamos bien»; «como va viniendo, vamos viendo», por citar algunos.

En su condición de entomólogo (en algunos episodios se le puede llamar bichólogo), «Gir» deberá lidiar con Chipos, lombrices de tierra, chiripas, coquitos, comejenes, bachacos, taras. En líneas generales insectos de nuestro peculio, o al menos como se conocen en esta tierra. Este científico podría acompañar con una sentencia a uno de los estudios de estos invertebrados con palabras como «en el país en que las cucarachas vuelan, todo es posible».

Cuando se requiera de la participación de un director estelar, no se va a llamar a Quentin Tarantino, en su lugar se puede trabajar con Enrique Lazo, Elia Schneider, José Ramón Novoa, Alberto Arvelo o Jonathan Jakubowicz. Con esos talentos, no es necesario pensar en más nadie.

En caso de que sea un éxito, se pueden pensar en las series filiales «CSI Pampanito» (Estado Trujillo) o «CSI El Chaparro» (Estado Anzoátegui), en las cuales se puede crear una serie de personajes con actores de renombre, pero que al final no van a superar a los pioneros de Guaicamoa.

La banda sonora de la serie no estaría enarbolada por canciones de la agrupación The Who; por el contrario escucharíamos piezas de «Lasso», «Oscar De León», «Caramelos de Cianuro» y algunos remixes de canciones de Gualberto Ibarreto, Trino Mora o Nancy Ramos.