¿Cómo perdemos nuestro amor propio?

Los bebés nacen plenos, perfectos, en completa estabilidad y armonía con su ser. Sin embargo, a medida que empiezan a recorrer su camino de vida, factores externos como la interferencia del sistema familiar, social, cultural y por supuesto, religioso; comienzan a disociar al infante de su propia confianza, amor y propiedad.

Por Zohíra Terife G. Camacho @somosamigosancestrales

Desde niiños comienza el camino

Los bebés nacen plenos, perfectos, en completa estabilidad y armonía con su ser. Sin embargo, a medida que empiezan a recorrer su camino de vida, factores externos como la interferencia del sistema familiar, social, cultural y por supuesto, religioso; comienzan a disociar al infante de su propia confianza, amor y propiedad.
Es muy común oír a madres y padres decirles a sus hijos: Préstale tu juguete, mi amor; no seas egoísta, anda… ¡Dale tu juguete al niño!, ¡Que se lo des!
Interponiendo los deseos y el sentido de pertenencia del niño ante lo que es políticamente correcto y el deseo de otro individuo (del otro niño que en este caso es su igual). Sin prestar la menor atención a la decisión de tu hijo ni respetar las razones personales que, desde su interesante punto de vista y desarrollo cognitivo, él tenga para no querer prestar sus posesiones.

Entonces lo obligan o el pequeño termina cediendo sin tener muy clara la razón y situación, ya que tampoco se le explica el porqué es importante que él aprenda a compartir de manera congruente, lo que tiene en este mundo. Así que el niño inicia un camino en el cual ha aprendido que primero son los demás antes que él. Un sendero incongruente de sacrificios e incomodidad, donde me tengo que callar y ceder ante lo que quieren los otros, porque si no; me van a regañar, agredir, excluir; o sencillamente no soy digno… Porque si no, soy malo…

Es importante generar escenarios donde podamos enseñar a nuestros hijos y niños cercanos el valor de compartir, sin la imposición ni programaciones referentes a que si no hacen lo que se les dice; ya no serán amados ni mirados. O, en su defecto, que al no hacer caso, se convertirán en seres malos, crueles y egoístas; dado que a partir de allí podemos crear conflictos, dramas, y miedos en los pequeños, que a la larga desencadenarán juicios, temores, descontento y culpabilidad para ellos.

La manera más eficaz y contundente de quitarle el poder a un ser humano, es generar en su sistema culpa y temor.

La culpa y el temor a algo o alguien fuera de ti, anula tu poder…

Ahora entiendes por qué y para qué es utilizada con tanto énfasis la frase: «Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa“ (golpeando la glándula timo con tu mano derecha al pronunciarla), y “Eso no le gusta al señor», «Aquello es PECADO», «Al infierno vas a parar”, «Dios te castigará”; etc. La lista es interminable…

También el abuso en cualquiera de sus presentaciones, puede disociar a la persona de su amor propio; no sólo siendo un infante. Aun siendo un adulto exitoso, prospero, equilibrado o viviendo la polaridad de estas realidades, puede ser abusado o abusar de sí mismo (al crearlo, atraerlo por lealtad familiar, destino del cielo, etc.); generando entonces la pérdida de su auto valoración y amor.
Las maneras, los cómo, porqués o a través de qué son infinitos y variados, el hecho es que han pasado siglos condicionando y programando al ser humano; para que se sienta culpable, lleno de miedos y temores. Para que abandone y olvide su poder, amor propio y además se sea infiel a sí mismo (son acuerdos y contratos que aceptaste y asumiste antes de venir a esta actual encarnación, así que todo ha sido ejecutado bajo tu permiso y elección).

Y hablando de infidelidad…

La verdad de esta realidad es que LA INFIDELIDAD suele limitarse a la pareja, sin embargo, la infidelidad más dañina es la que perpetramos hacia nosotros mismos; pues la relación más importante que tienes, es la relación contigo mismo. Las demás son secundarias y su calidad depende de la calidad de la primera, sólo son un reflejo del amor que te das o del que te niegas.

En muchos casos, no somos conscientes de que estamos viviendo esta situación, puesto que se nos hace normal y natural (gracias a estos condicionamientos, estructuras y programaciones con las que vamos desarrollándonos); ir en contra de nosotros en pos de los deseos y expectativas de los demás, debido a que en el fondo tenemos un miedo muy grande a ser rechazados, excluidos y juzgados.

La infidelidad a nosotros mismos nos sumerge en un estado de incongruencia, y la incongruencia deriva en depresión, cansancio, enfermedad, hartazgo, confusión, drama, sensación de falta de propósito y fracaso.

¿Cómo saber si de verdad me estoy siendo infiel?

  • -Me pongo en segundo lugar.
  • -Me sacrifico pensando que es amor.
  • -Me obligo a estar en lugares que no quiero.
  • -Me obligo a hacer cosas que no deseo.
  • -No me permito expresar mis talentos.
  • -Sigo guiones familiares aunque mi camino sea otro.
  • -Prefiero complacer a otros, aunque eso me cause conflicto.
  • -No cumplo con las promesas que me hago.
  • -Me auto saboteo para luego culparme y juzgarme.
  • -Quiero resultados positivos, pero me aferro a mis pensamientos y dinámicas negativas.
  • -En mi lista de cosas valiosas, la disciplina y la constancia ocupan los últimos lugares.
  • -Me la paso buscando culpables de aquello que yo he atraído a mi vida.
  • -Me parece una tarea imposible prestarme cinco minutos de atención, para practicar o buscar herramientas que alimentan mi espíritu; pero puedo desvelarme viendo una serie completa o pasar horas distraído en cosas que no me aportan nada.
  • -Genero tolerancia al dolor, en lugar de buscar mi propia sanación.

Tu derecho

La realidad es que tienes el derecho, y más que el derecho, el deber de hacer tu propio camino. Tienes el derecho a amarte en primer lugar, en congruencia con tu corazón y ser quien realmente eres.

Pues cada quien viene a crear su propia historia, a aprender sus propias lecciones y a seguir su propio camino de vida. No traicionas a nadie si eliges hacer las cosas distinto, a la única persona que puedes traicionar es a ti cuando no te escuchas.

Y si hablamos del amor de pareja y aún no la tienes, no te preocupes en buscarla por todos lados.
Es como tener un patio en tu casa y entonces a ti te encantan las mariposas. Deseas verlas volar por todo tu patio… Aunque eso no va a suceder, porque tú no has convertido tu patio en un jardín lleno de flores, plantas y agua que atraiga a las mariposas y a los pajaritos.
¿Te vas a preocupar, estar siempre triste y deprimido porque no llegan las mariposas o te vas a ocupar en convertir ese patio en un jardín rico, nutrido, lleno de vida y colores; uno que atraiga no sólo mariposas, sino también a pajaritos y seres hermosos de la naturaleza?
Así que, preocúpate mejor por hacer atractivo, armonioso y cálido ese jardín tuyo; para que esa mariposa se sienta atraída y venga sola. Ocúpate en ti y no te distraigas.

¿Cómo mejorar mi jardín? Por ejemplo, algunas sugerencias son:

  • -Haz ejercicio, además de ser una actividad saludable para tu cuerpo, también le contribuyes y anclas más al espíritu en ti. (Dirían por allí, ¿Qué estás esperando para bajar esos kilitos de más de las pasadas 10 navidades?).
  • -Aprende a tocar algún instrumento.
  • -Aprende un nuevo idioma.
  • -Lleva una alimentación sana (Siempre te quejas que tu piel es seca o áspera, entonces ¿Por qué no tomas 3 litros de agua diaria y ves la diferencia?)
  • -Opta por una sesión de masajes de vez en cuando (Eso libera tus niveles de estrés y te hace mejor compañía).
  • -Lee un buen libro.
  • -Ve a la estética cada cierto tiempo (Y no por conquistar a alguien, sino para conquistarte a ti mismo; al verte mejor, te sientes mejor y eso lo irradias).
  • -Empieza a sanar, honrar y estudiar a tu sistema familiar.
  • -Invierte en tu desarrollo psicológico, emocional y espiritual. Es una dimensión dinámica que nos permite madurar en fortalezas, en calidad de vida…
  • -Comienza a mirar a tu niño interno, ve profundo y sana sus traumas, carencias y miedos.
  • -Medita.
  • -Inicia clases de baile.
  • -Busca momentos para disfrutar y acudir a la naturaleza.
  • -Acciona tu creatividad y empieza a realizar tus propios movimientos.

Transformar tu patio en un hermoso jardín es por así decirlo, un estado de aprecio que va surgiendo a medida que haces cosas por ti y para ti.

En conclusión: El amor por ti mismo es el mejor imán para atraer a una pareja o a esa mariposa y mientras más ocupado estés en ti, en tu desarrollo y evolución personal, más contribuyes a que llegue ese ser con el que ya pactaste mucho antes de nacer; para formar una unión. Deja de esperarlo o tratar de cazarlo, si tu jardín es bello, sano y abundante, una mariposa igual de bella, sana y abundante; llegará solita para vivir en él.

6 comments

  1. Amé tu escrito de principio a fin si es que se le puede dar un cierre a tan brillante exhortación miss Zohíra… Cuánta sabiduría, cuánto contenido, incluso mencionas al Timo (1 de los 7 Dispositivos Biológicos) y hablas con tanta verdad que no queda más remedio que hacer introspección y ejecutar la acción… Gracias por escribir, gracias por compartir!!!

  2. Excelente Zohira hay tanta certeza en ese escrito que me encanta de hecho me identifiqué en algunos aspectos y procesos por donde tránsito con consciencia y llega en un momento de mi vida donde estoy por dar el salto para el cambio porque merezco lo mejor y la desicion esta tomada..Ahora tu escrito me fortalece y me da la certeza de lo que mi corazón siente..Gracias.Zohi.

  3. Excelente Zohi…me parece oír tu voz cuando te leo… Cuánta sabiduría, deberían enseñarlo en las escuelas, el primer y verdadero amor de todas las personas debería ser el amor por uno mismo, como la base de la estabilidad y coherencia emocional porque nadie puede dar de lo que no tiene…
    Infinitas gracias por recordarlo🤗

Responder a Lina Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *