Entrada al Terminal Central de Maracay

El terminal de pasajeros de la ciudad de Maracay es un sitio digno de comparar con el Callejón Knockturn, de la saga literaria de Harry Potter, porque en este lugar cualquier cosa ligada con las artes oscuras, puede pasar.

Venezuela es un país que no se caracteriza por tener las mejores instalaciones en cuanto a los sitios de arribo y salida de las unidades de transporte, pero el Terminal Central de la capital aragueña tiene un punto especial en la clasificación de estos lugares de terror.

En un terminal de pasajeros promedio, sabes que puedes ser robado, pero en este lugar de fábula puedes ver de todo; en primera instancia la sobre población de kioskos y tarantines, hacen que el simple desplazamiento por la zona se convierta en una travesía por un laberinto infernal.

En sus incontables pasillos y veredas, puedes ver gente haciendo tratamientos dentales de complicada elaboración en medio de basura, aguas negras y múltiples focos de contaminación a incautos clientes, que en vez de sentarse en una cómoda silla acondicionada para el trabajo, terminan sobre sillas de plástico, muchas veces recostadas en una pared, para evitar su predecible colapso.

Ocasionalmente se pueden ver personas haciéndose tatuajes en tarantines improvisados; tiendas que venden imitaciones de las peores imitaciones de accesorios para la telefonía celular; abundan los sitios de comida que reprobarían con honores la visita de un organismo de salubridad de un país serio.

El comportamiento de muchas de las personas que visitan el lugar, también hace juego con el paisaje nefasto del sitio referido; puedes ver personas que cuando cae la noche usan los pasillos del laberinto como improvisados moteles de turno; gente que a pesar de no ser indigente, usan los pasillos de esta terminal terrestre como baños públicos y también son capaces de escenificar, otros comportamientos que pueden ser parte de algún libro de Stephen King.

No sería raro conseguir sucursales de El Boticario del Sr. Mulpepper; El profetizador estrellado; Cobb & Webb’s; La casa del ataúd; Dystyl Phaelanges o Ye Olde Curiosity Shop; que están en el Callejón Knockturn en el mundo de Harry Potter, porque todo lo que pasa en el Terminal Central de Maracay, es digno de de las maldiciones imperdonables de la referida saga.