Hombre es Despedido de su Trabajo por ir Mucho al Baño

En un caso que redefine los límites entre la necesidad personal y la productividad laboral, un hombre en China ha perdido su empleo tras ser acusado de tomar pausas excesivamente largas en el baño. Este inusual incidente se convirtió en el centro de una disputa legal cuando el empleado, conocido solo como Wang, fue despedido por pasar entre tres a seis horas diarias en el baño, un hábito que comenzó después de someterse a una cirugía anorrectal.

La empresa, con sede en Tianjin, argumentó que Wang había violado las políticas internas al acumular un total de 22 pausas para ir al baño en un periodo de 10 días, con duraciones que oscilaban entre los 47 minutos y las 6 horas. Estas prolongadas ausencias llevaron a la compañía a tomar la decisión de despedir a Wang, alegando incumplimientos relacionados con retrasos y ausencias no autorizadas.

Wang, buscando justicia y la reinstalación en su puesto, llevó el caso a los tribunales. Sin embargo, tras una extensa batalla legal, el tribunal superior de Tianjin concluyó que sus extendidas visitas al baño superaban las «necesidades fisiológicas razonables y normales», fallando en contra de su apelación por despido improcedente.

Este caso ha capturado la atención de medios y públicos por igual, planteando preguntas sobre hasta dónde pueden llegar las empresas en la regulación de las actividades personales de sus empleados y qué se considera una necesidad fisiológica legítima en el ámbito laboral.

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