Jennifer Iglesias princesa de piel de porcelana que ruboriza a quien conoce

Aunque parezca que forma parte de la familia Cullen, su simple roce, sus palabras, sus silencios y cualquier cosa que forme parte de su sumatoria, podría sonrojar a cualquier habitante del planeta, es su poder, por así decirlo.

Jennifer está clara que ser distinto es inevitable, cuando no hay preocupación de serlo. Ella marca su propia pauta y conquista el ambiente, con su casi silente forma de andar por la vida. Sus labios rosa, su sonrisa a medio camino, marcan senderos, abren brecha y ponen los puntos sobre las íes.

Sin intención no es complicar a quien decida leerla; pero tampoco pretende llamar la atención de cualquier persona que deambule en su perímetro. Se encamina sin pensar en opiniones de terceros; con un total desapego de lo que dicen quienes no la conocen; sin ánimos de buscar al descubridor hipotético; en su mente los transeúntes de su vida llegarán porque así lo quiso el destino, pero una vez en la vera de la puerta que da paso a su vida, ella si se reserva el derecho de admisión.

Para ella que hable el mundo; que callen las voces con palabras de amor baratas; que sólo se digan cosas que sean más interesantes que el silencio en sí. De seño acentuado, no es una mujer que sonría frecuentemente, sin embargo cuando lo hace, hay magia.

Su sinceridad no abdica por nada, ni por política, ni por promesas. Ella habla desde su interior, sin pausas, sin miedos, con ideas que no pueden ser engañadas. Jennifer ama salir, de disfrutar de la gente que son primaveras de ventanas abiertas y a pesar de su cara casi indeleble, es una fiesta que te contagia.

Sin pavores mundanos, Jennifer siempre avanza hacia lo que quiere, sin miedo a aceptar su culpabilidad a la hora de sentir con todo su corazón, ama la vida y eso se le nota a cada segundo.

A su lado, siempre provoca quedarse hasta que el tiempo expire y cerca de su andar, puedes llegar a cualquier parte, desde grandes edificios hasta sitios, donde puedes ser atropellado por un participante de una competencia de Bici Cross.

De este hilo, quedan muchas puntadas que dar, el telón apenas se sube para los primeros actos de esta chica de piel de pátina blanca, es sin duda una obra de arte en construcción, un óleo sobre un lienzo que aún falta por pintar.

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