La maldición de la gata (Parte 1)

Stephiak era la hermana de Vlad, su plan era conquistar todo el reino de Valaquia, su cómplice era un extraño ser vivía en alguna parte del Monte Carpatos. Sus acciones detonarían lo que hoy muchos conocen como una leyenda, sin saber en realidad, los hechos que verdaderamente se sucitaron.

Sin ninguna clave para respirar, ella estaba frente a la caverna donde aparentemente vivía ese ser de las leyendas de los pueblerinos, una persona que no podía morir; un ser que según se contaba arrasó grandes civilizaciones en otro continente por su sed de sangre, descendiente de Judas o quizás Judas mismo.

Stephiak la que sería la auténtica Tepes con el pasar de los años, hermana de Vlad y miembro de la orden de Dracul, no era precisamente una mujer de la época, guerrera de alto nivel, era consejera de guerra de su hermano Vlad, pero no le bastaba eso, ella quería emerger con todo el poder posible, algo que podría obtener en ese lugar.

Luego de pasar por rincones oscuros y algunos laberintos de roca; Stephiak llegó a una especie de trono y en él un anciano la esperaba sentado, a simple vista parecía una especie de cadáver bien conservado y cuando menos lo esperaba habló «Bienvenida Stephiak , princesa de Valaquia, te había esperado desde hace ya algún tiempo».

La princesa se sobresaltó y se puso en posición de combate cuando volvió a mirar al trono, estaba vacío y al segundo se percató que el ser del cual se sentía amenazada, estaba detrás de ella, volteó con toda la rapidez que pudo, pero el anciano la agarró del cuello y la levantó diciendo «no vas a poder nunca vencerme, no cometas el error que ellos hicieron al tratar de entrar acá» y señaló con su mano huesuda, una pila de osamentas.

El anciano la soltó y sin entrar en pormenores le relató «Sé, por lo que estás acá, quieres el poder absoluto que yo sólo te puedo dar, para que domines al mundo, pero para obtenerlo debes hacer ciertas cosas por mi».

Stephiak se había curado del sobresalto y de manera muy sugerente le dijo «maestro, ¿Qué quiéres de mi?», el anciano soltó una macabra carcajada y respondió «de tu cuerpo no quiero nada, pero de tu mente sí. Necesito que lleves a Valaquia a una guerra sin precedentes, donde la sangre sea la protagonista del conflicto y revivas las más cueles practicas en contra de los enemigos de tu reino».

La princesa oscura,con un ligero silencio dijo «¿Cómo pretendes que haga eso, sin poder alguno?. El anciano se le quedó mirando y espetó «tienes razón mi querida súbdita del mal, te daré un poder, podrás convertirte en gata cada vez que quieras, así podrás huir de cualquier peligro en el campo de batalla y así poder espiar a todos los que quieras. Cuando logres tus objetivos, regresa a esta cueva con Vlad, tu hermano. Él será tu último sacrificio y luego de eso serás inmortal como yo».

Al salir de la cueva, Stephiak probó su regalo y se convirtió en una hermosa gata negra, que a parte de tener la forma de un animal, tenía algo más, un poder sobrehumano y bajo esa forma podía asesinar de una manera muy efectiva. Derribó árboles de un sólo zarpazo y corrió por la falda del Carpatos a una velocidad nunca antes vista. Regresó a su forma humana y ahí desnuda, fue a buscar su ropa, cuando sintió un enorme deseo por tener sexo, supo de inmediato que de ahí venía la energía de su ser infernal, una trampa del anciano sin duda.

Ya rumbo al castillo, Stephiak tenía en mente varias cosas, su hermano Vlad a quien debería controlar para desatar la guerra contra el imperio Otomano; Mircea, su hermano mayor a quién debía cegar y enterrar vivo; Radu el hermoso, su otro hermano, quién estaba en fila de los turcos; su padre los había dejado como señal de obediencia al sultán; Vlad había vuelto a su tierra y ella debía en primera instancia ayudarlo a arrebatarle el trono que le pertenecía, a los húngaros que usurparon el linaje Dracul en ausencia de los dos herederos del reino.

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