La Maldición de la gata (Parte 2)

Stephiak, comenzaría a fraguar su plan macabro, debía aniquilar de inmediato a quién podría ser un gran problema para sus intenciones, Mircea II, el candidato más fuerte al trono de Valaquia.

Mircea había gobernado temporalmente el reinado de Valaquia en 1442, pero las diferentes revueltas lideradas por Juan Huyandi lo obligaron a huir; ahora era uno de los hombres de confianza de Vlad y bajo su manto estaba una enorme tropa de guerreros.

Tres años después, la situación de Vlad no era la mejor, de nuevo Huyandi lo asediaba y como era de esperarse fue derrotado nuevamente y ante esta situación Stephiak decidió comenzar su red de intrigas, hablando con Vlad sobre la necesidad de instaurar el miedo como moneda y dar serios golpes de autoridad con ataques sumamente sangrientos, para dejar claro que era un demonio imbatible.

Vlad no asimilaba la idea, pero la princesa oscura tenía claro el plan y eso aumentaba su alcance mortal más allá de su hermano mayor, también debía incluir a su padre, para garantizar que Vlad se hiciera con el poder para luego poder asesinarlo y quedarse con el trono.

Stephiak Dracul se dirigió a la horda de sus enemigos los Boyardos de Tirgoviste, hablo con sus lideres y le planteó una alianza; ella le daría la ubicación de Mircea y pidió que ella misma se encargaría de su muerte, a cambio le pidió lealtad a Vlad y su apoyo en el reinado, Ella sabía que estos guerreros no cumplirían su palabra, y contaba con ello para urdir su plan.

Habló con Mircea y le explicó que tenía que huir hacia la seguridad del imperio Otomano, le convenció que debía cruzar un denso bosque, porque era la mejor vía y Mircea besó sus manos y le dijo «eres un ángel, ayuda a Vlad, mientras regreso con un ejercito enorme que no tendrá rival en esta tierra».

Luego de varias horas de recorrido Mircea y compañía, fueron rodeados por los Boyardos, Mircea sabía que no tenía oportunidad y decidió bajar las armas, buscando un momento adecuado para negociar, sabía que los Boyardos querían riquezas y tenia la idea de que podía convencerlos de apoyar su cruzada.

En el Campamento Boyardo, Mircea II de rodillas, junto a sus cinco hombres de confianza, esperaban encadenados a la llegada del líder para saber su sentencia. Al lugar entró una figura ataviada de una capa roja con bordados dorados, sin mediar palabras esa figura se acercó a Mircea y de repente esta persona se quita sus ropajes, dejando atrás el misterio, era Stephiak. Mircea sonrío por un momento, pensando que estaba salvado, sin embargo en un segundo entendió que su muerte estaba cerca,

La mujer del linaje Dracul, sacó su espada cuya empuñadura tenía un dragón hecho de jade; de un certero movimiento decapitó a uno de los hombres de Mircea y mirando a su hermano asesinó a todo el equipo, luego se acercó a quien sería su víctima y le dijo «El trono sólo puede ser usado por una sólo persona de nuestro linaje». Mircea escupió su rostro y le contestó «Eres una mujer, las mujeres nunca tendrán en trono».

Stephiak se secó el rostro y fue a una esquina donde ardía un hierro, tomo el mango del mismo y lo llevó a la cara de Mircea, lo colocó sobre sus ojos y disfrutaba los gritos de dolor de su hermano y pudo ver como se desmayaba. Inmediatamente ordenó a unos hombres que cargaran a su hermano y lo lanzaran a una fosa que estaba abierta cerca de ahí. Su hermano estaba aún vivo cuando ella dio la orden de enterrarlo y darle una muerte espantosa. Cuando lo hacía su cuerpo se llenaba de energía, el anciano, le estaba dando un nuevo regalo a la distancia, fuerza sobre humana.

Dio la orden a los Bayardos de capturar a su padre y mantenerlo de rehén, hasta que ella avisara, sabía que no harían caso y matarían a su padre, de ahí la gota de sangre que derramaría el infierno en las tierras de Valaquia.

Stephiak uso su velocidad descomunal, para ir al territorio turco a decirle al Sultán todo lo que había pasado, sabía que su padre era un hombre de confianza y ellos conquistarían el trono para Vlad, su plan estaba casi completo y algunas semanas después cuando los Otomanos habían cumplido su promesa, la princesa oscura haría su nuevo movimiento,

Ella habló con Vlad y le expuso que era necesario exterminar a los asesinos de su hermano y su padre; que había que destruir los cuerpos de sus enemigos y dejar un mensaje claro, también comenzó a llenarle la cabeza de la idea que los turcos estaban detrás de todo eso, que era necesario luchar contra ellos y darle a Transilvania el Rey que merecía, Vlad el Empalador.

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