¡Saborea Venezuela en la Venezuelan Restaurant Week!

Del 17 al 23 de junio, no te pierdas la oportunidad de sumergirte en la exquisita gastronomía venezolana en Nueva York, New Jersey y Connecticut. La Venezuelan Restaurant Week es tu pasaporte para explorar arepas, cachapas, tequeños y mucho más, todo a precios especiales con menús desde $20 hasta $45. Además, cada restaurante participante ofrecerá un souvenir gratuito y otras sorpresas para enriquecer tu experiencia. Parte de lo recaudado será destinado a apoyar a niños y adolescentes con cáncer en Venezuela. Disfruta de una experiencia única y contribuye a una noble causa. ¡No olvides visitar los restaurantes participantes y degustar sus menús destacados en venezuelanrestaurantweek.com!

Una noche en Coppelia con Grace Trocell

La noche en Coppelia NYC se desplegó como una página de un relato viajero, donde los sabores sirven de brújula hacia tierras lejanas y recuerdos cálidos. Grace Trocell, nuestra guía por esta travesía sensorial, comenzó su aventura con una Guarapita que lleva el sello de Ron Santa Teresa, un cóctel que danza entre el dulzor del puré de parchita y la frescura del pepino, con toques sutiles de fresa, jengibre y limón. «Una experiencia refrescante,» comentó Grace, mientras sus ojos brillaban ante la promesa de un viaje gustativo a su Venezuela querida, sin salir de Nueva York.

Al avanzar la noche, el pabellón venezolano tomó el escenario. Un plato humilde en su esencia, pero majestuoso en su ejecución, donde las caraotas negras, perfectamente sazonadas, se mezclaban con arroz, plátanos maduros y carne desmechada. Grace lo describió como un «abrazo de la nostalgia», cada bocado evocando imágenes de un hogar lejano, reconfortante y lleno de amor.

Si quieres ver la crónica de la velada, dale click acá.

La Arepa Falcon fue la revelación de la velada, un lienzo de sabores marinos con calamares, pulpo y camarones en una salsa rosada, adornada con aguacate y servida con tostones crujientes. «Cada mordisco es un paso más en la arena,» explicaba Grace, haciendo una pausa para saborear el momento. «Es como sentir el sol en la piel y el viento salado en el aire mientras miras el horizonte.» La experiencia, según ella, no solo nutría el cuerpo, sino que también alimentaba el alma con recuerdos de las costas venezolanas, a tal punto de aseverar, que sentía los pies en la arena en cada bocado.

Para cerrar la noche, los tequeños hicieron su entrada triunfal: dorados y crujientes, con un corazón de queso que se derretía suavemente al primer contacto. Acompañados de una salsa que ensalzaba su sabor sin opacarlo, fueron descritos por Grace como «el perfecto adiós a una noche de ensueño.» Antes de partir, aseguró llevarse una porción extra, un souvenir gastronómico para prolongar la magia de la noche.

Así, entre risas y sabores, Grace Trocell nos dejó con un deseo compartido: volver a Coppelia, no solo por su comida, sino por la promesa de una nueva aventura culinaria cada vez que se cruzan sus puertas. Esta crónica no solo celebra la comida, sino también la capacidad de un plato para transportarnos, para contarnos historias y hacernos soñar despiertos. Coppelia, abierto las 24 horas, espera a todos aquellos que deseen explorar la riqueza de Venezuela y de otras regiones de América Latina a través de su cocina.

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